
LA ÉTICA PÚBLICA Y LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN
REVISTA POLITÉCNICA DELACIENCIA
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“Hablar de la ética en los medios de comunicación implica recordar que la información
(acontecimientos, especulaciones, acciones y proyectos sociales de los que se da cuenta) no
puede existir sin informador (locutor, reportero, comentarista) y que éste no se puede desprender
de su conciencia como si fuera una computadora cargada de datos y respuestas. Un comunicador
puede encontrarse ante una disyuntiva: a) respetar su compromiso con la verdad
independientemente de las consecuencias, y b) ocultar la verdad por las consecuencias personales
o sociales que puede tener su difusión”. (9)
La TV es hoy más que nunca un pastiche donde lo estelar (por espacio dedicado y por audiencias)
está encarnado por reality shows, talk shows, programas dedicados a la crónica rosa y a la
policial, y los deportes. Entre medio, algunos espacios quedan para los programas cuya tarea es la
de informar. Eso sí, siempre y cuando lo hagan sin perder el espíritu del entertainment. Si bien
todavía no se da en igual medida, tanto la prensa como la radio se van metamorfoseando según
este modelo.
“El tema de la ética en los medios masivos de comunicación es complicado porque se van a
encontrar tantas actitudes y puntos de vista como personajes involucrados en el tema, ya que cada
uno de ellos interpreta su comportamiento de acuerdo con el conjunto de principios y valores que
rigen su desarrollo personal y profesional. De esta manera, y con base en los argumentos y
declaraciones de ambos actores el público que dio seguimiento a la noticia es el que puede
responder si la difusión de la carta fue conveniente o no”. (9)
A los medios, además, se los acusa de mentir, manipular, tergiversar y ejercer la condena pública,
y todo sin el menor reproche de conciencia; es decir, sin respetar criterios éticos de la profesión.
Estas faltas de ética afectan a la credibilidad de los medios y de los periodistas y generan
rechazos.
“La ética es, por tanto, ese sello de identidad común que hace distinguir perfectamente a un
periodista o a un comunicador audiovisual de un mero productor de información. Es esta
deontología y el rigor por alcanzar la mayor verdad y objetividad posible las que deben seguir
siendo las señas de identidad de los periodistas y comunicadores para distinguirse de la multitud
de productores de información que actualmente inundan las redes sociales e internet”. (18)
Algunos comunicadores procuran comportarse en forma ética pero las diversas orientaciones y
caminos que siguen, los conducen a resultados diferentes, y es aquí donde se observa la
controversia sobre la importancia y posibilidad de lograr un tratamiento ético en la información
que se difunde a la sociedad. La frase "información es poder" va posponiendo los intentos de una
legislación real, factible de realizarse y no sólo hipotética. Este es un compromiso que tienen que
adquirir los concesionarios y trabajadores de los medios; los investigadores, profesores o
conocedores del tema, y en mayor medida la sociedad civil, porque, a través de los años hemos
permitido que se cometan faltas y violaciones a nuestro derecho de información.
El abordaje del análisis de la ética y los medios de comunicación, como objeto de estudio, se
debe a la importancia y relevancia que tienen los medios para las relaciones e interacciones
sociales, como entes mediadores de la información, comunicación y opinión pública